La Libertad de Prensa en América Latina: libre o amenazada?

Martha Lucia Pinzon

 

Según los datos revelados por Tony Pederson, presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en los últimos 11 años en América Latina han sido asesinados 220 periodistas y la mayoría de los casos aun no han sido resueltos. 11 periodistas han sido asesinados este año por razones aparentemente relacionadas con su trabajo, 5 en México, 2 en Colombia y los demás en Paraguay, Uruguay, Guatemala y Haití. Cifras alarmantes que llevan a plantear la gran preocupación sobre la libertad de prensa en América Latina.

Los asesinatos pueden ser producidos por guerrilleros, fuerzas militares, delincuencia común, paramilitares y fanáticos, entre otros. La última víctima fue Marisol Rebelo, periodista Colombiana, de 25 años, asesinada en la puerta de su casa (en Tumaco -Colombia) , por un sujeto que disparó contra ella y luego huyó en una motocicleta conducida por un cómplice. La periodista, dirigía un noticiero que se emitía de lunes a viernes por un canal local de televisión de ese país, con el patrocinio de una entidad gubernamental.

"La situación está dificultando cada vez más la labor independiente de información y los periodistas, al igual que muchos otros sectores de la población, se encuentran atrapados en el fuego cruzado entre los narcotraficantes, los guerrilleros, los paramilitares y las fuerzas armadas", indicó en un comunicado Amnistía Internacional, al referirse sobre la situación de la prensa en Colombia.

Desafortunadamente, no solo los asesinatos -la peor de las violaciones- han atentado contra la libertad de prensa. Existen otras amenazas muy graves como los secuestros y las desapariciones. O intimidaciones a través de la censura directa de las autoridades o de los instrumentos del estado para restringir el ejercicio legitimo de esta libertad en algunos países de América Latina.

En entrevista concedida al Diario Argentino La Nación, T. Pederson (director del SIP), al referirse sobre la situación de la prensa en América latina, dijo que si bien los días en que "los dictadores cerraban diarios y echaban a los editores a la calle" parecen cada vez más lejanos, otros peligros acechan, y mencionó especialmente la manera en que en Perú y Venezuela se busca manipular al periodismo desde el gobierno.

Esta misma organización presentó en marzo de este año, un informe en donde se hacia una relación sobre las graves violaciones ocurridas en Venezuela contra la libertad de prensa originadas en las presiones gubernamentales y las persecuciones contra periodistas.

En igual sentido, algunas Organizaciones No Gubernamentales en el Perú denunciaron irregularidades cometidas por parte del Gobierno en el manejo y acceso a los medios durante el proceso electoral.

Por su parte, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), con sede en Nueva York, incluyó al presidente de Cuba, Fidel Castro, por sexto año, y al de Perú, Alberto Fujimori, por segunda vez, entre los "diez enemigos de la libertad de prensa", junto al líder espiritual iraní Ali Khamenei y al gobernante yugoslavo Slobodan Milosevic.

El CPJ indicó que el castrismo ataca al periodismo independiente a través "del interrogatorio y la detención de periodistas, controlando y obstaculizando sus comunicaciones telefónicas, impidiendo su libre desplazamiento y decretando arrestos domiciliarios". Sobre Fujimori, denuncia un "arsenal de tácticas, que incluyen las calumnias, destinadas a podar lo que era, hace cinco años, una floreciente y vigorosa prensa".

En un informe recientemente difundido por la Asociación Mundial de Periódicos (WAN), Cuba se encuentra como el país latinoamericano en donde no se permite ni se toleran las libertades de información, de opinión y de prensa.

Pese a todo, hay un ejemplo que destacar y es el de la juez Dominicana Katia Miguelina Jiménez, quien condenó hace pocos días a 30 años de cárcel a cuatro personas, entre ellas un general retirado del ejército dominicano, por el asesinato en 1975 del periodista Orlando Martínez ocurrido durante el "primer periodo" de gobierno de Joaquín Balaguer (1966-1978).

Sin embargo, la situación no es para nada tranquilizadora y Latinoamérica esta muy lejos de cumplir con lo propuesto en la 4a. Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), y es que "sin libertad de prensa no existe o no sobrevivirá la democracia".