Evaluación a la democracia en América Latina

Por Martha Lucia Pinzón

 
La nueva encuesta de Latinobarómetro, cuyos resultados fueron publicados en la página Web de ésta organización (www.latinobarometro.org) y en la revista The Economist, evalúa nuevamente el proceso democrático en 17 países de la región encontrando un mayor respaldo a la democracia, una leve tendencia hacia la derecha y poca credibilidad en los partidos políticos.

El sondeo (conducido por esta organización Chilena sin ánimo de lucro que viene realizando estas encuestas desde 1996), aplicó un mismo cuestionario a muestras de las poblaciones nacionales en cada país y encontró que en la década de los noventas hubo un 60% de apoyo a la democracia, en el 2001 bajó al 48% y volvió a retomar fuerza en un 56% de apoyo en el 2002. Se cree que en algunos casos fue motivada por los procesos electorales que llevaron al poder a nuevos grupos políticos (Perú, Costa Rica, Honduras, Venezuela y Nicaragua).

Para un 68% de los latinoamericanos, la democracia "puede tener problemas pero es el mejor sistema de gobierno", sin embargo tan sólo un 50% de la población se considera demócrata y la gran mayoría se siente insatisfecha con la manera como funciona en la práctica.

Contrariamente, Argentina después de su colapso económico, arroja unos resultados que demuestran un mayor respaldo al sistema democrático (65%) comparados con el año anterior (58%). Este país, castiga fuertemente al gobierno: aprobación del 10% y confianza en el gobierno 14%, dato que contribuye a concluir - según Latinobarómetro - que los ciudadanos de América Latina están aprendiendo que la democracia significa que la gente puede botar los gobiernos que lo hacen mal.

Algunos de los países que sufrieron regímenes autoritarios en el pasado, presentan todavía un respaldo a los gobiernos militares (caso Paraguay), pero contrastan con países como Argentina y Venezuela en donde los encuestados le dan un gran valor a las libertades civiles. Según los resultados, sólo Argentina y Perú se movieron ideológicamente hacia la izquierda y la mayoría se definieron centro-derecha.

Los datos reflejan también que la democracia para los habitantes de la región sigue representada en libertad y elecciones y consideran que los principales problemas que adolece éste sistema son: el descontento con los partidos políticos (tan sólo reciben un 14% de confianza) y la corrupción (8 de cada 10 encuestados cree que ha aumentado en los últimos 3 años).

Según la directora de Latinobarómetro, Marta Lagos, los datos evidencian un aumento de la ciudadanía. "Hoy en día los pobres tienen mas voz que antes y están aprendiendo a defender sus derechos. No en vano, los países que han tenido alternancia de elites en el poder y han incluido grandes masas de personas a la ciudadanía en los procesos democráticos, están teniendo mas problemas que antes. Ahora tienen ciudadanos con voz que demandan soluciones", señala la funcionaria.

Las instituciones a las cuales los ciudadanos le tienen mayor confianza son la Iglesia católica y la televisión. El Congreso es la institución que ha perdido mas confianza en los últimos años y en general, la baja confianza en las instituciones políticas, confirma para Latinobarómetro, la problemática de los bienes políticos de la democracia.

De otra parte, los datos indican que los ciudadanos de América Latina reconocen la democracia y el mercado como los sistemas para llegar a ser países desarrollados. No obstante, los latinoamericanos se muestran descontentos con las recientes reformas económicas. La mayoría son hostiles a los procesos de privatización debido a que muchas de las privatizaciones no han sido transparentes o han terminado simplemente en transformar monopolios públicos en privados. Sin embargo, un gran porcentaje cree que las actividades económicas debe dejarlas el estado en manos del sector privado.

Latinobarómetro encontró que para los latinoamericanos el desarrollo económico es más importante que la democracia. "Este dato no sufrió variaciones entre el 2001 y el 2002, indicando que este es uno de los elementos permanentes dentro de la debilidad de la democracia en la región donde la satisfacción de los bienes económicos viene a mediar en el apoyo al régimen democrático" indicó Lagos,

Al concluir el análisis de la encuesta, la revista The Economist insiste en que la construcción de la democracia en América Latina no es una tarea fácil en medio de la pobreza, pero destaca una pequeña señal de esperanza y es "que los latinoamericanos empiezan a comprender que se debe separar la gestión de sus gobiernos con lo que se espera de la democracia".