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La polarización en Venezuela: un paso en contra de su sistema democrático Por Martha Lucia Pinzón La opinión pública desfavorable a Chávez, venía manifestandose desde diciembre pasado con una huelga general realizada por convocatoria de Fedecámaras(organismo empresarial nacional). Posteriormente, se dieron jornadas de "cacerolazos" durante los largos discursos televisados del Presidente Chávez, marchas de protesta en varios puntos de la ciudad, actos públicos de rebelión militar y más recientemente, la huelga de empleados en PDVSA, la empresa estatal de petróleo. Para el politólogo venezolano Manuel Sierra, estos hechos fueron el desenlace de una grave crisis de gobernabilidad planteada al presidente Chávez por la aparición de factores muy activos de oposición. "Factores encabezados por los empresarios y trabajadores, por una gran emergencia de la clase media, de la juventud y de sectores insatisfechos no sólo con los resultados de la política social y económica del gobierno, sino con el rumbo autoritario y su propósito de desvirtuar su origen democrático". El secretario de Estado de los Estados Unidos, Colin Powell, dijo que la crisis en la democracia venezolana no nació la semana pasada sino que se ha empezado a formar y profundizar en muchos meses. "La democracia venezolana ha sufrido daños durante tiempo por una retórica y acción polarizantes", dijo Powell. "Durante meses, nosotros y otros, hemos expresado nuestra profunda preocupación sobre ello". Por su parte, el analista político Antonio Caballero considera que el intento de derrocamiento "se lo ganó Chávez a pulso, por supuesto. Por las cosas que ha hecho y por las que no ha hecho, por las que ha prometido sin cumplir, por las que ha amagado sin atreverse a hacerlas. Por las esperanzas que ha despertado y los miedos que ha generado. Por fanfarrón y por errático, por populista y por militarista." Lo cierto, es que inicialmente la huelga se trataba de una manifestación que tenía que ver con el apoyo a los trabajadores de PDVSA y no pasaba de ser una protesta que se agotaba en la manifestación popular. No estaba planteado un cambio de gobierno, pero la coyuntura del momento donde concurrieron una serie de imprevistos terminaron en una acción improvisada (que incluyó una presidencia temporal asumida por el empresario Pedro Carmona con sus medidas inconstitucionales) y que explica parcialmente el retorno de Chávez que para muchos resulta insólito. Tras los hechos, la pregunta es qué pasara con el futuro político de Venezuela? La mayoría de los observadores coincide en afirmar que el país quedó completamente polarizado y que esto influirá en su inmediato porvenir. En opinión de Sierra, "con el restablecimiento del presidente Chávez no se resuelve ningún problema, como tampoco se resolvía ninguno de fondo con su salida". A juicio del analista Torrealba, cualquier gobierno en Venezuela (incluyendo el de Chávez), tiene que basar sus políticas futuras en el principio de inclusión democrática: "De cara al futuro, cualquier esquema de gobernabilidad que pretenda ser exitoso, tiene que basarse en el principio de la inclusión, no de la exclusion. Cuando hablo de la inclusión hablo de sectores como los pobres, los marginados, pero también de los sectores sociales más conspicuos como los trabajadores, los profesionales, las capas medias". Chávez ha hecho un llamado a los gobernadores, alcaldes, partidos políticos, gremios empresariales y organizaciones no gubernamentales a incorporarse al proceso de diálogo y reconciliación, pero son muchos los que creen que ya es demasiado tarde para convocarlos y dudan que el presidente rectifique sus posiciones. En un foro de analistas, periodistas y miembros de organizaciones no gubernamentales, se expresó escepticismo al llamado de Chávez al diálogo y la mayor coincidencia se dió en torno a un referendo para consultar a la ciudadanía si quiere adelantar las elecciones presidenciales, previstas para el 2006. Para Victor Bulmer- Thomas, director del Real Instituto para Asuntos Internacionales de Londres y experto en America Latina "debe darse un regreso al sistema constitucional con nuevas elecciones lo más rápido posible". Otros analistas, consideran que lo que se viene es un período de convalecencia en donde podrían registrarse algunos coletazos al encontrarse Venezuela dentro de una confrontación no sólo política sino social y sostienen que la oposición seguirá hasta el final para sacarlo. En declaraciones a la revista Semana, el politólogo Aníbal Romero cree que "el presidente se va a quedar en el limbo y no va a tomar ningún correctivo. Nosotros los venezolanos ya no le creemos y vamos a seguir hasta que salga". En cuanto a la forma, el columnista de El Nacional Luis García Mora sostiene que "para ello hay medios legales, como una iniciativa ante la Asamblea Nacional. Allí la correlación de fuerzas ha cambiado y es posible. Es necesario sacarlo porque con su presencia el país es cada vez más ingobernable". Es claro, que uno de los problemas de fondo, es que el Presidente Chávez no ha desarrollado un proyecto político que guarde realidad con el momento que vive Venezuela y no ha sabido garantizar el ejercicio de la democracia lo que lo ha llevado a divorciarlo del manejo de las coyunturas. El Secretario General de la Organización de Estados Americanos, OEA, Cesar Gaviria, presentó un informe bastante crítico de la situación política en Venezuela, señalando que había una severa polarización social y una peligrosa deliberación de las fuerzas armadas en los asuntos políticos. Consideró también como peligrosos a los llamados "círculos bolivarianos" organizados por Chávez. Habrá que ver si Venezuela logra superar la confrontacion y se decide por un futuro. Por ahora, sigue en manos de Chávez y de los sectores sociales recuperar la credibilidad democrática o seguir empantandados por su propia incompetencia y la de su actual sistema político que parece a todas luces incompatible con los principios básicos de la democracia mundial. www.el-nacional.com - www.semana.com - www.bbc.co.uk/spanish
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