El proceso de paz en Colombia: un proceso en agonía

Por Martha Lucia Pinzón

 
El pasado 7 de octubre, el presidente colombiano, Andrés Pastrana, anunció a los colombianos que el proceso de paz seguía adelante al darle vía libre nuevamente a la prórroga de la zona de distensión (esta zona, fue establecida por el Gobierno Nacional en Noviembre de 1998, como lugar para adelantar el diálogo con el grupo guerrillero de las FARC).

El anuncio es considerado un desafío ante una opinión pública que ve agotado el esquema de negociación propuesto por Pastrana, y especialmente, el uso que se le ha dado a la zona de distensión. Dos hechos recientes lo demuestran: el secuestro y asesinato de Consuelo Araújo Noguera (ex ministra de Cultura del gobierno de Pastrana y esposa del actual Procurador General) y el bloqueo con francotiradores, minas y amenaza de carros bomba a la marcha política que hacía el candidato presidencial Horacio Serpa a este lugar.

Un editorial del diario El Tiempo, señala lo que muchos sectores han condenado y es que las FARC han convertido la zona "en un santuario en el cual se guardan secuestrados, se trafica con cocaína y se preparan y lanzan ataques contra bases militares o poblaciones indefensas". En este mismo sentido, opina la periodista Mary Anastasia O'Grady, editora de Americas Column en The Wall Street Journal, quien considera que "la guerrilla respondió con el empleo de la zona de despeje para fortalecer su ejército mediante el reclutamiento forzado de menores, reforzar su armamento, traficar con droga y lanzar ataques contra la población civil de otras partes del país".

Por su parte, el senador German Vargas Lleras, durante el debate adelantado la semana anterior en el Congreso, hizo una enumeracion y cronología de los hechos para demostrar las irregularidades en que han incurrido las Farc a lo largo de los tres años en esta zona del territorio colombiano. Según algunas de las informaciones presentadas por el senador Vargas "al menos 132 personas secuestradas han sido llevadas a la zona desmilitarizada, de las cuales 17 fueron asesinadas". Afirmó que desde la zona de despeje se organizan ataques contra las poblaciones vecinas, se han instalado por lo menos cuatro grandes laboratorios para la producción de cocaína y numerosas pistas clandestinas están funcionando allí.

Para las FARC, este espacio es un "Estado en formación, nuevo, pequeño, pero Estado al fin" según dijo al diario El Tiempo, el jefe guerrillero 'Simón Trinidad'. Y la lectura que dan algunos analistas a estas declaraciones, es que detrás de la formula de "Estado en gestación", las FARC estan buscando pasar de ser una simple insurgencia a una etapa superior en la que incluso haya reconocimiento internacional de su estado embrión.

Por todo esto, es que se considera que pese a las buenas intenciones de Pastrana, la zona de despeje ha servido más para los planes de largo aliento de la guerrilla que para el diálogo y ha terminado por convertir el proceso de paz en un campo minado. Es casi unánime la opinión de que se agotó la estrategia de negociación propuesta por el Presidente, y que como en otras oportunidades, hizo caso omiso tras advertir que la decisión de prorrogar la zona, la tomaría "ante todo con los oídos abiertos a las voces de la inmensa mayoría de compatriotas que expresa con una sola voz su inconformismo con la brutalidad, la insensibilidad y la violencia".


No obstante, el país prefiere una solución negociada al conflicto pero dirigida de una manera distinta. Los candidatos presidenciales Horacio Serpa, Noemí Sanín y Alvaro Uribe, coincíden en los requisitos del cese al fuego y la liberación de los secuestrados acompañado de una veeduría internacional. Otros sectores, hablan de replantear el proceso estableciendo condiciones claras, plazos estrictos y resultados verificables. La Comisión de Notables (órgano consultivo del gobiermo integrado por el director del semanario Voz, Carlos Lozano, el ex magistrado de la Corte Constitucional Vladimiro Naranjo y el médico Alberto Pinzón), recomienda una tregua bilateral, que comprende el cese bilateral del fuego y las hostilidades por seis meses, prorrogables mientras la Mesa de Diálogo llega a acuerdos sobre los modelos político, económico y social del pais.

El riesgo para algunos es que el tiempo se está acabando, y hoy, el escenario internacional enfocado a la lucha contra el terrorismo, puede cambiar definitivamente el rumbo. Una prueba de ello, es que el Departamento de Estado de los E.U., incluyó a las Farc dentro de la lista de grupos terroristas y en una entrevista publicada por el diario El Nuevo Herald, de Miami, el senador Bob Graham dijo que las Farc hacen parte de un grupo de organizaciones terroristas que cada vez estrechan más sus alianzas. Citó como ejemplo, la conexión de este grupo con el Ejército Republicano Irlandés (Ira) y agregó, "las FARC están haciendo exactamente lo mismo que el terrorismo a nivel global, o sea, organizándose en pequeñas células que no se conocen entre sí y dependen de un mando central para realizar sus ataques'' .

Tal como estan las cosas, lo peor es que las Farc y su secuencia de secuestros y homicidios sumado a la excesiva tolerancia del gobierno y a un proceso de paz sin resultados tangibles, están conduciendo a que con desesperación se llegue a reemplazar la solución negociada por la armada, y como dice el diario El Tiempo, "la guerra pueda ganarse, pero al precio de convertir a Colombia por muchos años en un Afganistán"