La represión no ha sido la mejor arma en la la lucha contra las drogas ilícitas

Por Martha Lucia Pinzón

 
Recientemente y en un tono directo la revista The Economist le pidió a Estados Unidos legalizar las drogas ilícitas al concluir que el comercio de éstas "puede ser inmoral o irresponsable, pero debe dejar de ser ilegal".

Al tratar el problema desde el punto de vista filosófico, la revista considera que el Estado debe respetar la libertad personal asi sea sea utilizada para hacerse daño. Desde lo económico, afirma que prohibir un mercado en el cual hay una demanda que no va a desaparecer es un imposible. Pero mas allá de estos argumentos y posiciones, lo que se esta reconociendo es que la política antidrogas de Estados Unidos esta fracasando.

Un estudio del Council on Foreign Relations concluye que los programas estadounidenses para pelear contra las drogas en América Latina "no han logrado mucho más que reacomodar el mapa de producción y tráfico". Diarios como The Herald, señalan que el resultado de la campana financiada por Estados Unidos contra la industria del narcotráfico en Colombia, ha llevado a que los precio de la hoja de coca en Perú se hayan disparado, estimulando a muchos campesinos a plantar nuevos cultivos y reversando los exitos alcanzados en la última decada contra la industria ilegal de la cocaína en ese país.

Para algunos observadores, la represión no ha sido la mejor arma en la la lucha contra las drogas ilícitas. En este sentido, hay opiniones como la del millonario George Soros, quien está convencido que "la guerra contra las drogas está causándole más daño a nuestra sociedad que el abuso mismo de las drogas". Para la revista colombiana Semana, "el caso más dramático ha sido, por supuesto, el de Colombia. Perseguir la droga le cuesta al Estado colombiano unos 4.000 millones de dólares al año según los estimativos que el gobierno hizo para diseñar el Plan Colombia".

De otra parte, hay quienes creen que legalizar podría ser incluso aceptar que el problema de las drogas en los países consumidores es una cuestión de salud pública que puede tratarse. Se cita como ejemplo las posturas que Europa ha tenido a favor de la legalizacion de las drogas, a través de medidas como la despenalización de la posesión de pequeñas cantidades y el tratamiento terapéutico como la rehabilitación en centros especializados.

Según William Ratliff, investigador del Hoover Institution de la Universidad de Stanford , consultado por The Economist, " la despenalización en Estados Unidos podría reducir las utilidades de la droga en América Latina en un 85 por ciento. Y al hacerlo se reducirían las oportunidades y los incidentes de corrupción en los gobiernos, las ganancias de los carteles y, en Colombia, de las guerrillas".

Al debate se han unido voces como la de la ex ministra británica Mo Mowlan al proponer la legalización de la marihuana y su regulación mediante un impuesto, y hace pocos dias, la del Parlamento Andino cuando solicitó "abrirle la puerta, de una vez por todas, al debate sobre la legalización de las drogas"

Lo cierto es que independientemente de lo que los observadores, periodistas, intelectuales y políticos propongan, por ahora la conclusión segun lo señala un experto en el tema, Juan Gabriel Tokatlián es que la legalización efectiva de las drogas se hará realidad sólo cuando los mayores polos de consumo y lavado de dólares decidan poner fin al prohibicionismo.

www.economist.com, 26 de julio de 2001