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Las elecciones en Perú: una jornada a favor de la recuperación democrática Por Martha Lucia Pinzón En este mismo sentido, el diario El Comercio consideró que "a diferencia del año anterior, esta vez no hubo temor de un fraude, pues los organismos del sistema electoral actuaron libres de manipulación política. La ciudadanía participó masivamente en una jornada de transparencia democrática". Por su parte, el jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA, Eduardo Stein, destacó en todo momento el comportamiento cívico de la ciudadanía y señaló que las elecciones "no se parecen en nada a las pasadas, que no fueron ni libres ni transparentes". En cuanto al resultado de las elecciones, el conteo dejó claro que se requerirá de una segunda vuelta. Sin embargo, esta vez los peruanos no manifestaron un mandato claro con relación a quién gobernará el Perú luego del 28 de julio próximo. Según los datos que representan un 97% del escrutinio, el líder de Perú Posible, Alejandro Toledo ocupó el primer lugar (36.54%), seguido por Alan García (25.79%) y muy cerca de éste por Lourdes Flores Nano (24.26%). Contra todo pronóstico, Alan García resultó la gran sorpresa electoral. Regresó a finales de enero después de un autoexilio en Colombia y Francia con una bajísima popularidad, pero posteriormente la tendencia empezó a cambiar a su favor. Según algunos observadores como Pedro Salinas, García supo aprovechar los enfrentamientos entre los candidatos más opcionados evitando caer en la pelea y apareciendo con un lenguaje "moderado y con su locuacidad y persuasión características". Para otros, fue el candidato presidencial Fernando Olivera del movimiento Frente Independiente Moralizador (FIM), quien terminó "jalando" la camiseta de Flores Nano, y favoreció con su persistencia en la contienda la opción de García a la segunda vuelta. Independientemente de los resultados electorales, Perú dió un paso a favor de la reconstrucción de su sistema democrático. La jornada electoral del 8 de abril reflejó no solo una participación sin intimidaciones, sino un ejercicio pleno de la libertad política. No obstante, la profunda crisis vivida en este país como fruto de la corrupción de un régimen que manejó al Estado como un botín, exigirá una nueva manera de entender y hacer la política que demandará el esfuerzo y la constancia de toda su gente.
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