El paramilitarismo en Colombia: otro actor violento del conflicto armado

Por Martha L.Pinzón

 
En una entrevista concedida al diario el Miami Herald, el general de las Fuerzas Armadas de Colombia, Fernando Tapias, dijo que "los paramilitares se convertirían en la amenaza más grande para el país en dos o tres años". Para algunos observadores, a medida que crece su poder aumenta su amenaza para la viabilidad del país.

Este grupo, conocido como las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, fue creado hace más de una década por hacendados de la zona nororiental de este país con el fin de combatir a los grupos subversivos. Inicialmente, comenzó con 850 hombres, hoy cuenta con más de 8 mil combatientes convirtiéndose en el segundo grupo armado al margen de la ley, después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, FARC, las cuales se estima que tienen 17 mil hombres en sus filas.

En una entrevista al diario The Washington Post, el jefe de las AUC, Carlos Castaño, aceptó tener en sus filas a 35 ex oficiales, 100 suboficiales y más de 1.000 ex soldados y ex policías profesionales de la Fuerza Pública. Asímismo, admitió públicamente en un programa en la televisión Colombiana, que las autodefensas se financian en un alto porcentaje de recursos obtenidos del narcotráfico.

De acuerdo con un reportaje realizado por la revista colombiana, Semana, a uno de los miembros de este grupo encargado del entrenamiento, explicó que sus hombres son reclutados de manera voluntaria. "Normalmente, se presentan en su escuela al año 1.000 jóvenes para enlistarse voluntariamente en las AUC. Muchos van tras el sueldo de 500.000 pesos (250 US) más viáticos para el descanso de 10 días cada dos meses. Otros entran para vengar la muerte de un ser querido; a esos les ponemos sicólogos para que no empañen el prestigio de las AUC".

El resultado de estos entrenamientos, se refleja en un informe presentado el pasado diciembre por el Ministerio de Defensa de Colombia, según el cual las AUC fueron responsables el año pasado de 640 asesinatos de civiles. En lo que va corrido del 2001, el gobierno sindica a este grupo del asesinato de 983 personas. Para las organizaciones defensoras de los derechos humanos, las autodefensas son las causantes de más del 50 por ciento de los 3600 asesinatos promedio que ocurren en este país al año.

Abiertamente, lo que este grupo busca es control territorial y reconocimiento como fuerza política (hoy se encuentran en 409 municipios que equivalen al 40 por ciento del territorio y han hecho incursiones violentas en algunas zonas urbanas).

Aunque su orígen y móvil han sido el de un grupo de contraguerrilla, es claro que se han mantenido debido a la incapacidad del Estado, a las atrocidades cometidas por las guerrillas y a la angustia de algunos grupos de la sociedad que han buscado su protección, sin tener en cuenta las consecuencias que se producirían a largo plazo.

En un sondeo realizado por Gallup el año pasado, aproximadamente el 15 por ciento de la población colombiana aprueba a las autodefensas, cinco veces más que aquellos que mostraron su aprobación por las FARC.

Lo difícil para el futuro de Colombia, como dice la revista Semana al tratar este tema, es que todos estos hombres apoyados, armados o financiados por colombianos que en cambio de apostarles decididamente a las instituciones legales creen, como los romanos, que hay que destruir la democracia para salvarla.