|
Ministros de defensa hablan del narcotráfico y el Plan Colombia en conferencia regional Se trató de la cuarta reunión antecedida por otros tres encuentros. El primero de ellos fue en 1995 en Williamsburg, Virginia (Estados Unidos), en donde los gobiernos decidieron reforzar la transparencia en asuntos de defensa y establecer como meta la resolución de las disputas regionales mediante la negociación. Posteriormente, se reunieron en 1996 en Bariloche, Argentina con el propósito de fortalecer los lazos de cooperación en la búsqueda de la paz y la seguridad hemisférica, y demostrar su respaldo a las misiones de paz de la ONU. La última reunión fue celebrada en 1998 en Cartagena, Colombia, en donde se condenó el delito del terrorismo en todas sus formas. La lucha contra el narcotráfico y los programas de cooperación regional fueron otros de los temas tratados durante la reunión de Manaus. Como era lógico, el "Plan Colombia" nuevamente ocupó gran parte de la atención. Las opiniones fueron diversas pero la preocupación fue la misma en torno a lo que pueda suceder si el problema del narcotrafico se traslada a otras naciones vecinas. Ecuador fue uno de los países que hizo explícita su preocupación. Según el ministro de defensa de este país, Hugo Anda Aguirre, más de 1000 colombianos ya han cruzado la frontera buscando refugio en Ecuador, y esperan que muchos más lo hagan. "El problema interno en Colombia está aumentando, y se está extendiendo a otros países," dijo el ministro Aguirre. Sin embargo, Brasil no considera que los problemas de Colombia sean los mismos del resto del área. "El Plan Colombia es un asunto de Colombia. No tiene nada que ver con Brasil", dijo el Presidente Fernando Henrique Cardoso al instalar la reunión de ministros. Venezuela por su parte manifestó su temor en torno al componente militar del plan. "La manera como fue planteado puede generar más violencia", dijo el ministro de defensa venezolano, General Ismael Hurtado Soucre. El delegado del secretario de defensa de Estados Unidos, James Bodner, expresó nuevamente su respaldo al Plan Colombia y manifestó sus quejas en torno a la falta de solidaridad de los países suramericanos. Por su parte, el ministro de defensa colombiano, Luis Fernando Ramírez, señaló que el argumento acerca de que el plan puede generar más violencia, no es el punto. "La violencia existe y existirá en donde haya tráfico de droga," Ramírez expresó. "La cosa más fácil para Colombia es no hacer nada, pero no hacer nada es la mayor garantía para que los grupos fuera de la ley se fortalezcan y crucen las fronteras." De todo lo anterior, lo que puede concluirse es que persisten los temores ante la amenaza de que el narcotráfico pueda extenderse a la región. Lo cierto es que la discusión en torno al Plan Colombia ha desviado la atención sobre un problema que sin duda alguna afecta la seguridad de todos los países de la región, les incumbe a todos y cuya solución debería tener un carácter prioritario que significara un compromiso colectivo y a fondo para evitar su propagación.
|