Una cuestión de democracia

Por Martha Lucia Pinzón

  
A finales del mes pasado se celebró la conferencia mundial sobre la democracia. Como se ha vuelto costumbre, líderes de todas las regiones se dieron cita en Varsovia, Polonia para analizar el presente y el futuro de este sistema en el mundo.

El foro "Hacia una Comunidad de Democracias" convocado por Chile, Corea del Sur, Estados Unidos, la India, República Checa y Polonia reunió a funcionarios de mas de 107 países con el propósito de reafirmar la importancia de promover gobiernos democráticos en todo el mundo. Llamaron la atención la presencia de las delegaciones peruana y haitiana, pese a las críticas, tanto a nivel nacional como internacional sobre sus recientes procesos electorales.

La conferencia de dos días concluyó con una declaración firmada por 106 asistentes apoyando las elecciones multipartidistas, los derechos humanos y la transparencia. La declaración establece principios universales que les permitan tanto a las democracias maduras como a las que están en vías de desarrollo a medir su progreso, en un intento por consolidar la evolución de la democracia en el siglo XXI.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, consideró que el mundo gradualmente avanza hacia una consolidación de las democracias, y que no es "un sueño muy grande" creer que un día todos los miembros de la ONU serán estados democráticos. "Cuando Naciones Unidas pueda verdaderamente llamarse a sí misma como una comunidad de democracias, los nobles ideales de la declaración sobre la protección de los derechos humanos y la promoción del progreso social estarán más cerca", expresó.

Francia se abstuvo de firmar la declaración final al considerar que la conferencia buscaba inducir a los países no democráticos a adoptar la democracia, "una política que suele ser contraproducente", dijo el ministro de relaciones exteriores Francés, Hubert Vedrine, y dió como ejemplos la ineficacia de las sanciones contra Yugoslavia e Iraq. Vedrine dijo que en su opinión, la democracia no es revolucionaria sino evolucionaria. "Muchos en Occidente creen que la democracia es como una religión y que lo único que se necesita es un proceso de conversión, yo no lo veo así", añadió el ministro francés.

Sin embargo, para la secretaria de Estado de Estados Unidos, Madeleine Albright, "nadie quiere imponer la democracia a nadie" y agregó en su discurso final: "No vinimos a Varsovia para imponer la democracia, porque ello conlleva una contradicción inherente. Los dictadores imponen; la democracia es elegida".

Por su parte, la organización no gubernamental "Human Rights Watch" envió un mensaje de respaldo a la reunión, pero manifestó su pesar por la presencia en el foro de algunos países con sistemas unipartidistas o gobiernos que restringen la libertad política ."Se malbarata el concepto de democracia cuando en esta conferencia se incluyen estados unipartidistas y gobiernos que, cuando convocan a comicios, consiguen 99 por ciento de los votos", declaró Kenneth Roth, director ejecutivo de esta organización.

Otro soporte ofrecido al evento fue el de la Premio Nobel de la Paz y activista prodemocracia de Myanmar, Aung San Suu Kyi, al señalar que "las instituciones democráticas son esenciales para la paz y la unidad dentro de los países así como la paz y la armonía lo son dentro de las regiones y dentro del mundo", y exhortó a los asistentes a tomar medidas concretas; "nos gustaría ver más acción y menos palabras", señaló.