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El referendo en colombia: una alternativa viable? El temario consta de 17 preguntas que tratan entre otros temas los siguientes: -la reducción del numero de congresistas -actualmente el Congreso esta conformado por 102 senadores y 165 representantes a la Cámara - planteando un Senado de 70 miembros y una Cámara de 103 representantes, -la restricción definitiva para acceder al servicio público en caso de condena por enriquecimiento ilícito, narcotrafico o delitos contra el Tesoro, -la perdida de investidura por violación entre otras, a las normas del sistema electoral y financiación de campañas, -la conformación de un Tribunal de Etica Pública integrado por los presidentes de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado y la Corte Constitucional encargado de investigar disciplinaria, fiscal y penalmente a los servidores públicos que transgreden la ley, -el valor al voto en blanco de manera que si el numero de votos en blanco es superior a los que se presenten por determinado candidato, la elección será declarada nula y se tendrá que repetir, -voto público y nominal a fin de que la ciudadanía se entere cómo voto su congresista en cada uno de los proyectos que se tramitan en el Legislativo y, -la revocatoria del Congreso, para que el pueblo decida si quiere que se cambie el actual por uno nuevo, en unas elecciones que se darían a finales de octubre del presente año. El referendo se encuentra establecido como uno de los mecanismos de participación ciudadana segun lo disponen el articulo 378 de la Constitución Política de Colombia y la Ley 134 de 1994. Esta última estableció los requisitos de trámite de los mecanismos de participación y para el caso del referendo determinó que el texto del temario - sea de origen gubernamental o popular- debía ser consultado al Congreso Nacional para su aprobación o importación. En este punto surgen inquietudes sobre los obstáculos que pueden entorpecer el mecanismo del referendo y se plantean bajo dos ángulos; el jurídico y el político. El jurídico, debido a la falta de claridad que se tiene sobre el citado tramite. Basta con observar las múltiples interpretaciones que han sido dadas a la citada ley, como la del propio presidente de la Corte Constitucional, Alejandro Martinez, cuando apresuradamente se pronunció diciendo que no existe en ninguna parte impedimento alguno para que el Congreso le meta la mano al proyecto de ley de referendo, hasta la de los defensores de este mecanismo, que consideran la participación del Congreso como una primera fase, sin que ello impida en caso de ser rechazada la propuesta, la posibilidad de insistir a través de las firmas de los ciudadanos convirtiendo la iniciativa gubernamental en una iniciativa popular. Desde el ángulo político tampoco es claro el panorama. Inicialmente la propuesta de referendo fue recibida positivamente por la opinión publica y así lo manifestó el editorial de El Tiempo - uno de los periódicos de mayor circulación de ese país - cuando expresó que se trataba de una iniciativa audaz y acertada, recibida con un amplio apoyo ciudadano y de la misma clase política, que a juicio del periódico, mal podría colocarse en contra de un clima de opinión que exige una drástica limpieza del Congreso. Sin embargo, el actual Congreso conserva aun la plenitud de sus atribuciones y el enfrentamiento entre el ejecutivo y el legislativo no ha dado espera, prueba de ello han sido los recientes debates dados por el Congreso a altos funcionarios de la rama ejecutiva, debates que han influido en la opinión publica al punto de exigirle al Presidente Pastrana medidas drásticas respecto de sus inmediatos colaboradores y le han abierto los ojos a la opinión sobre el alto grado de responsabilidad que tiene el ejecutivo frente a muchas de las desviadas actuaciones en que ha incurrido el legislativo. De otra parte están los tradicionales partidos políticos - liberal y conservador - los cuales han asumido posturas que complican aun mas la situación política y que van desde proponer una Asamblea Nacional Constituyente, incluir en el temario la revocatoria del mandato del mismo Presidente, hasta la de organizar sus fuerzas con el objetivo de impedir una verdadera renovación del Congreso en caso de una revocatoria del mandato. A todo lo anterior se suman otros aspectos inquietantes alrededor del referendo como son el proceso de negociación en curso con la guerilla y la crisis económica. Frente a este último el Presidente se quedó sin fuerzas en el Congreso y la posibilidad de obtener el paso de las reformas prioritarias en este campo por parte del legislativo, es demasiado remota. Por las razones expuestas la viabilidad del referendo es una pregunta difícil de contestar, y quizás solo lo hará el pueblo Colombiano en la medida que interprete esta oportunidad como una opción por la vía democrática para condenar a los corruptos, para presionar por que no se trate de otra reforma institucional sino de un verdadero cambio que implique claros controles a la clase política y para comprender que puede ser un punto de partida en el cual la soberanía popular se imponga sobre la corrupción. Para información adicional consulte: www.eltiempo.com , www.banrep.gov.co
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