Informe de Rand Corporation alerta sobre colapso del estado en Colombia
         
Por Jorge Pulecio

  
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La inestabilidad política e institucional de Colombia se manifiesta en múltiples fenómenos, entre otros, en el crecimiento del tráfico internacional de narcóticos y como amenaza a la estabilidad política e institucional de los países vecinos. En ese sentido el conflicto colombiano se ha convertido en la prueba máxima al esquema de seguridad hemisférica y al propio sistema de seguridad de los Estados Unidos. No obstante, es necesario precisar que lo que está en juego en Colombia no es la eficacia de la política antinarcóticos, como hasta ahora ha sido presentado por el gobierno norteamericano, sino la viabilidad y supervivencia del Estado colombiano. Ese es en esencia el diagnóstico de Rand Corporation en un estudio preparado para la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, publicado en junio del 2001 bajo el expresivo título "El laberinto colombiano. La sinergia entre drogas e insurgencia y sus implicaciones para la estabilidad regional".

El estudio tiene la doble importancia de provocar una álgida discusión sobre la naturaleza y alcances de la crisis colombiana y, a su vez, proponer un cambio de rumbo en la orientación de la política de los Estados Unidos frente a Colombia. Con relación a la crisis, tal vez el elemento central es el aserto de que ésta se caracteriza por una profunda debilidad del Estado y sus instituciones, en particular de las Fuerzas Armadas, la cual ha impedido el control del territorio de la nación por parte del gobierno central.

La debilidad del Estado, en especial su precaria presencia en las distintas regiones, es ancestral en Colombia. Más recientemente, la crisis de legitimidad del gobierno Samper (1994-1998) por la financiación parcial de la campaña electoral con dineros del narcotráfico, y la descertificación de los Estados Unidos al gobierno Samper en la lucha contra el narcotráfico, afectaron profundamente la confianza de la comunidad internacional en Colombia. Luego, según el estudio de Rand Corporation, desde mediados de los años noventa se desató una crisis económica sin antecedentes en la historia reciente del país. La caída de los precios internacionales del petróleo, la contracción de la construcción y la propia descertificación del Gobierno Clinton al gobierno Samper fueron las causas de la crisis económica. Esos factores, conjugados con el crecimiento de los recursos del narcotráfico como fuente de financiación de las guerrillas y los paramilitares, determinaron el actual clima de inestabilidad social, política e institucional de Colombia.

A partir de 1998 la nueva administración del presidente Pastrana logró recomponer la imagen internacional de Colombia y las relaciones con los Estados Unidos. No obstante, la estrategia de negociación del gobierno Pastrana con la guerrilla no ha tenido resultados tangibles. Al contrario, la guerrilla se ha fortalecido con los abultados recursos provenientes del narcotráfico.

Así pues, según el estudio de Rand Corporation, el Plan Colombia, respaldado por el gobierno norteamericano con el aporte de 1.300 millones de dólares entre 1999 y 2001, se enfocó de manera equivocada. El Plan Colombia se concentra en el combate militar al narcotráfico y, en menor medida, en compensar los efectos sociales que esa lucha genera en las comunidades de campesinos afectadas. El Plan parte del supuesto según el cual la reducción del narcotráfico reducirá a su vez el flujo de recursos que alimenta a la guerrilla. Así pues, la insurgencia debilitada, se vería obligada a participar en negociaciones de paz decisivas. En ese evento optimista, Estados Unidos lograría reducir la oferta de narcóticos a su mercado y Colombia lograría la paz.

Pero, de nuevo, según los autores, el enfoque del Plan Colombia no tuvo en cuenta que a estas alturas de la crisis en Colombia la guerrilla constituye una amenaza a la viabilidad del Estado. En concreto, en Colombia se han creado las condiciones de un "Estado fallido", que "se caracteriza por una profunda crisis política en la cual las instituciones del gobierno central son tan débiles que no pueden mantener su autoridad o el orden político más allá de las grandes ciudades y en algunos casos tampoco en ellas."

Más aún, advierten los investigadores estadounidenses, existe el riesgo de colapso total del Estado y de que éste entre a ser remplazado por otras fuerzas en varios espacios del territorio o en el ámbito nacional.

El estudio presenta los posibles escenarios futuros del conflicto colombiano y los efectos de estos sobre los intereses estratégicos de los Estados Unidos.

Escenario 1. Acuerdo de paz exitoso
Si se logra un acuerdo de paz exitoso se adoptará una de las dos opciones siguientes: a) El modelo centroamericano, donde los exguerrilleros entran al proceso político, con elecciones libres. Como en el caso de El Salvador, se desmoviliza la guerrilla y se cumplen los acuerdos de paz con verificación internacional. Se reestructuran las fuerzas armadas y se asignan a la defensa nacional, no al orden interno. Se reestructura igualmente la policía. En una segunda fase del proceso se consolidan las normas, prácticas e instituciones democráticas. Se crea una Comisión de la Verdad y un Ombudsman para los derechos humanos. Ese es el escenario preferido por el gobierno Pastrana y por la mayoría de los colombianos. Pero hasta el presente no hay avances reales en tal sentido.

b) Una variante al modelo centroamericano sería un proceso que incluya un cese al fuego, la desmovilización parcial de la guerrilla y que ésta mantenga el control de las áreas donde normalmente ha predominado. Varias zonas en todo el territorio nacional quedarían bajo su conducción. Posiblemente Colombia se está moviendo en esta dirección, hacia la partición del país. Pero su consolidación requeriría la aquiescencia de los paramilitares.

Escenario 2. Reversión del ciclo
En este escenario el gobierno decide tomar la iniciativa política y militar de la confrontación. Se elimina la Zona de Distensión (donde tienen lugar actualmente los diálogos de paz entre el gobierno y la guerrilla de las Farc y que favorece estratégicamente a la guerrilla). En tal escenario se asume que el ejército es capaz de confrontar con éxito a la insurgencia y establecer control efectivo sobre el territorio nacional. Esto permitiría crear las condiciones necesarias para obligar a la guerrilla a negociar, como ocurrió en El Salvador o en Guatemala.

No obstante, el estudio advierte que en dicho evento, si la guerrilla asume que puede estar perdiendo capacidad de influir en el resultado final del conflicto, puede escalar la lucha a la toma de grandes ciudades, incluyendo Bogotá, como ocurrió en Vietnam con la "Ofensiva del Tet". O en ataques decisivos contra los batallones antinarcóticos recién entrenados por los Estados Unidos.

Escenario 3. Estancamiento
En este caso ni el gobierno ni la guerrilla pueden obtener la victoria militar sobre su contrincante. Es el escenario más plausible para muchos observadores. El empate militar no significa estabilidad. Al contrario, en el mediano o más largo plazo puede ocurrir un cambio en el balance de fuerzas y uno de los bandos colapsar (como en China en 1949, Cuba 1959, o Nicaragua 1979).

Escenario 4. El modelo peruano
Si se produce un fujimorazo, el nuevo régimen rompe las negociaciones de paz y desata toda la fuerza del ejército y otros aparatos de seguridad contra la guerrilla. Este modelo implicará prácticas ilegales de violación de los derechos humanos y adecuamientos jurídicos, como por ejemplo el juzgamiento de guerrilleros por cortes secretas militares. Estados Unidos y Europa no acompañarían al gobierno colombiano. Éste tendría que afrontar sólo el reto. Dicho escenario es más probable entre más se pierda la confianza popular en la estrategia de negociación vigente en la actualidad. El modelo puede ser liderado por civiles con apoyo militar, como en el Perú de Fujimori, o por militares con el apoyo civil, como en el caso de Rojas Pinilla en 1953 en la propia Colombia.

Escenario 5. Desintegración
Sería el caso si se deteriora la situación de confrontación a grado tal que la guerra degenera en una confrontación abierta entre guerrillas y paramilitares, y el gobierno es incapaz de impedir la violencia aún en las ciudades más grandes. Los gobiernos locales son cooptados por los grupos armados, como viene sucediendo. Pueden aparecer múltiples centros de poder local. El escenario sería similar al de México después de la revolución de 1910.

Escenario 6. Las Farc se toman el poder o parte del mismo
El deterioro continuado de la situación conduce a la toma del poder por parte de las Farc o a un acuerdo de paz favorable a la guerrilla. Esto conduciría a la conformación de un Estado como el cubano, con nacionalizaciones y "antiimperialismo" como guía de política exterior. Se presentaría un gran éxodo de la clase media. Una variante sería la conformación de una coalición de gobierno con participación de las Farc, quienes retendrían el control de las zonas de coca. Este escenario no tendría el apoyo de los Estados Unidos.

Escenario 7. Internacionalización del conflicto
En este escenario se prevé una intervención en Colombia de los países vecinos bajo el paraguas de la OEA (como en la República Dominicana en 1964). El propósito sería restaurar el gobierno en Colombia. Las Farc y otros grupos radicales pueden atentar contra el Canal de Panamá. En el peor de los casos, puede conformarse una alianza entre las Farc y un gobierno radicalizado en Venezuela. Y aún puede presentarse una desestabilización en Ecuador y Perú.

El más probable camino futuro
Seguramente la mayoría de los analistas, incluyendo quien hace esta reseña, están de acuerdo con la conclusión final del estudio (aunque tengan reservas sobre el diagnóstico y los escenarios), a saber: "La posición del gobierno (colombiano) no ha llegado a un estadio de deterioro irreversible. Más bien se presenta una situación de estancamiento donde los dos bandos se preparan para intensificar los niveles de violencia. El elemento catalizador de la misma puede ser la implementación del despliegue militar en el Sur del país, como ha sido previsto en el Plan Colombia".

En todo caso, "la asistencia de los Estados Unidos al gobierno y las Fuerzas Armadas de Colombia para desarrollar una estrategia efectiva y para adquirir la capacidad de implementarla, constituye un factor importante que influirá en el destino inmediato de Colombia. Este factor, junto a la receptividad de Bogotá para innovar en su esquema político-militar", determinaría, según los analistas de Rand Corporation, el ingreso de Colombia a cualquiera de los escenarios previamente descritos.

Finalmente y consecuente con el análisis, los consultores proponen abandonar la distinción que hasta ahora ha realizado Estados Unidos entre la ayuda antinarcóticos y la ayuda contrainsurgente. La ayuda estadounidense debe ser definida sencillamente como "provisión de asistencia para fortalecer la capacidad militar convencional de Colombia". "Los esfuerzos de los Estados Unidos se han concentrado en fortalecer la lucha de Colombia contra el narcotráfico, insistiendo que la ayuda militar no es directamente contra las guerrillas. Eso no es realista, dado que el gobierno colombiano no tiene posibilidades de erradicar las drogas mientras no tenga control del territorio y mientras persistan las amenazas política y militar que significan las guerrillas y los paramilitares."

El estudio de Rand Corporation seguramente causará agudas controversias. Más importante aún, puede influir decisivamente en la orientación de las políticas de paz o de guerra en Colombia, con efectos previsibles sobre la seguridad hemisférica.

www.rand.org/publications/MR/MR1339