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"El
Alca lo quieren negociar a la carrera" El industrial sostiene que el Gobierno escucha a las multinacionales, pero no ha convocado a toda la sociedad civil para discutir los efectos del Alca. Tal como sucedió dentro del gabinete presidencial, donde dos ministros se enfrascaron en una aguda polémica que aún no se resuelve, el tema del Área de Libre Comercio de las Américas, Alca, tiene divididos a los empresarios colombianos. Detrás de las declaraciones gremiales que expresan un respaldo pleno a la gestión del Gobierno en este campo, existen voces que cuestionan severamente la forma como Colombia negocia su vinculación a ese acuerdo comercial. Una de ellas es la del industrial Emilio Sardi Aparicio, vicepresidente ejecutivo de la compañía farmacéutica Tecnoquímicas, quien sostiene que "el Alca se está negociando de espaldas a los colombianos". El empresario, quien en un reciente foro en Bogotá hizo una dura crítica al Gobierno, explicó así su posición. - ¿Por qué cuestiona la negociación para ingresar al Alca? - Yo creo que la negociación del Alca, o la de un tratado bilateral con Estados Unidos, debe hacerse absolutamente de cara a la sociedad colombiana. Todos los estamentos deben participar en ella, no solamente los exportadores y dos o tres amigos del Ministro de Comercio, sino todos los sectores productivos que van a ser afectados negativamente y también los consumidores. - ¿Insinúa usted que se está negociando de espaldas al país? - Definitivamente sí. La tendencia de los últimos diez o quince años es que todos los acuerdos de comercio internacional se han hecho a puerta cerrada y esa ha sido la pretensión en este caso. Lo poquito que se ha vinculado a la sociedad civil ha sido a través de actos simbólicos. Por ejemplo, el Ministerio de Comercio entregó a los empresarios una encuesta que es un chiste, con unas poquitas preguntas. Eso no es serio, el Ministerio debe convocar a todos los sectores para que presenten estudios completos sobre el impacto del Alca, y una vez hecho un inventario sobre los beneficios y los costos de lo que se está negociando, ahí sí se debe fijar una posición nacional sobre el tema. Pero pretender negociar a la carrera, como lo están haciendo, es una irresponsabilidad total y va en contra de todos los intereses del país. - ¿Existe suficiente información sobre cuál sería el impacto del Alca para Colombia? - No. No la hay y se habla en términos generales, sin permitirle a la opinión pública que conozca exactamente lo que puede pasar. Para darle un ejemplo, en el Gobierno pasado un ministro dijo que el Atpa iba a generar 300 millones de dólares de exportaciones adicionales de confecciones. Y Otro ministro nos habló de 1.500 millones de dólares. Y ambos coincidían en que eso iba a generar 800.000 empleos. Eso es un chiste, no había ningún estudio que sustentara eso. Yo creo que la sociedad debe exigirle al Gobierno que haya estudios precisos de cada sector productivo, para ver cómo se afectarían estos. - Varias multinacionales participan en la discusión para definir la posición colombiana frente al Alca. ¿Qué opina? - Eso es absolutamente absurdo y torpe. Yo no puedo invitar a que defina mi posición negociadora a quien representa los intereses de la contraparte. La fijación de la posición política de Colombia frente a una negociación de comercio internacional es un derecho exclusivo de los colombianos. Y en ese proceso se ha desplazado a los colombianos. Al Icesi no le permitieron asistir a esas mesas donde se define la posición colombiana, porque los cupos estaban ocupados por los bufetes de abogados que representan a las multinacionales. - ¿Diría usted que se está vendiendo el interés nacional? - Yo no diría que se está vendiendo, porque eso suena muy feo; se está regalando, que es peor. - ¿Usted cree que en el Gobierno hay claridad frente al tema? - En el Gobierno hay un sector que quiere evitar que le sucedan cosas malas al país, y hay otro sector que no. - ¿Qué piensa de la polémica entre los ministros de Agricultura y Comercio por este tema? - Yo entiendo que el ministro Cano está defendiendo al productor y al consumidor colombianos, y veo que el ministro Botero está defendiendo los intereses foráneos, porque aparentemente él considera que es muy importante que estén contentos, y porque él sólo quiere firmar tratados. "Podría ser destructivo" - Puede llegar a ser dramáticamente destructivo para la salud de los colombianos y para el país mismo. En 1991 las importaciones de productos farmacéuticos - incluidas materias primas y productos terminados - eran de 35 millones de dólares. Eso fue antes de que Colombia adoptara la Ley de Patentes. En el 2001 esas importaciones sumaron 594 millones de dólares, es decir, casi 20 veces más. Eso mismo es lo que valen cien mil casas de interés social que los colombianos no pudieron comprar porque tuvieron que dedicar más plata a comprar medicamentos. Y eso es tres veces lo que le cuestan a Colombia las voladuras de oleoductos por parte de la guerrilla. Si se llegaran a aprobar las normas que ahora le quieren imponer a Colombia, el problema sería mucho más grave. - ¿A qué normas se refiere? - En la negociación del Alca no sólo se están discutiendo sobre aranceles, sino sobre otro montón de cosas. Lo que intentan estas compañías que presionan por el Alca es montar un andamiaje legal para restringir la competencia local y apoderarse del mercado interno. Se están discutiendo, por ejemplo, normas sobre propiedad intelectual, competencia, solución de conflictos, contratación estatal. Es decir, quieren revisar todo el andamiaje jurídico e imponernos el que les da las ventajas competitivas a sus compañías. Todo eso es lo que haría que el costo para Colombia fuera gigantesco, pero el Gobierno no ha tenido en cuenta los estudios que hablan sobre ese tema. "Los países grandes
violan los acuerdos" - Yo creo que en el deseo de vender la firma rápida de este tratado se están diciendo unas cosas que no son ciertas. Por ejemplo, se dice que es urgente firmar el Alca porque el 68% de nuestras exportaciones se dirigen a ese mercado y el 40% son a los Estados Unidos. Lo que no se dice es que la mayoría de esas exportaciones son de bienes primarios, o sea, petróleo, café, carbón, banano, flores y esmeraldas. De hecho, en el año 99 se hicieron exportaciones a Estados Unidos por 5.782 millones de dólares. De ese total, sólo el 13% correspondía a bienes diferentes al petróleo y otros productos primarios. Entonces lo único que realmente se podría beneficiar del Alca es ese 13%, porque los Estados Unidos van a seguir comprando petróleo con o sin Alca. Lo que nadie ha dicho es que ese 13% se puede ver lesionado, porque si nos meten ya a competir con todos los países de América puede que haya quienes produzcan esos bienes más baratos que Colombia. - Pero no cree que con el Alca se puede dar un vuelco positivo a las exportaciones.. - Yo no comparto eso, me parece una especulación gaseosa. Además, la opinión pública debe saber que esos acuerdos son violados sistemáticamente por los países grandes. Ellos firman unos acuerdos que hablan de libertad de mercados, pero después instituyen una serie de barreras con un montón de normas de todo tipo, que hacen que finalmente no entremos a esos mercados así seamos eficientes. Entonces la verdad es que ese es un espejismo que presentan muy bonito los señores fundamentalistas de la apertura, que quieren que este negocio se haga a la carrera y se firme sin pensar.
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